martes, 9 de junio de 2009

LA EDUCACION COMO VIOLENCIA SIMBOLICA

miércoles 3 de junio de 2009

LA EDUCACIÓN COMO VIOLENCIA SIMBÓLICA.BOURDIEU -PASSERON

ALGUNOS DE SUS APORTES PARA EL TRABAJO DOCENTE
IntroducciónEl presente trabajo tiene como objetivo realizar una síntesis de los principales aportes de la teoría de la reproducción de Bourdieu- Passeron, que son de gran utilidad para el trabajo docenteUbicamos está teoría dentro de la sociología del conflicto.La sociología del conflicto se basa en las desigualdades sociales, en donde una categoría de personas ejercen su dominación sobre otras.Para esta sociología las estructuras sociales no hacen que las sociedades funcionen como un todo orgánico, sino por el contrario lo que hacen es una perpetuar una distribución desigual de los recursos económicos y políticos entre la población. Un investigador que trabajase desde la sociología del conflicto estudiaría cuantas personas procedentes de minorías étnicas o de familias con pocos recursos han llegado a la universidadEn 1970, los autores, publican la obra "La Reproducción", la cual recoge los resultados de una investigación de estudiantes de Letras de la Universidad de París ,donde reflejan la influencia del origen social del alumnado en el rendimiento académico. Los principales obstáculos que encuentran los estudiantes de clase baja, en su trayectoria escolar, son más de tipo cultural que económico. Los contenidos y prácticas educativas, no son neutros, sino el resultado de la dominación de unas clases sobre las otras que se expresa a través de la imposición cultural.
El habitus como mediación entre la teoría y la práctica.Habitus "sistemas de disposiciones duraderas :estructuras estructurantes predispuestas para funcionar como estructuras estructurantes "Analizando lo anteriormente expuesto, el habitus, es un sistema de disposiciones, una manera de ser, un estado habitual del cuerpo, una predisposición, una inclinación.Actúa como una estructura, que se manifiesta en la forma de actuar del individuo, la forma de interactuar con el otro.En la conformación del mismo, juega un papel fundamental la familia, mediante la acción socializadora, es a través del proceso de socialización que el individuo realiza una reabsorción del mundo objetivo en el interior de la conciencia, de tal modo, que las estructuras de ese mundo objetivado determinan las estructuras subjetivas de ésta.El habitus entendido como un sistema de disposiciones duraderas y transferibles, al integrar todas las experiencias pasadas, funciona como matriz de percepciones y acciones futuras.El habitus está en la unión del pasado y del futuro que genera :" Asegura la presencia activa de experiencias pasadas, que, depositadas en cada organismo bajo la forma de esquemas de percepción, de pensamiento y de acción, tiende de manera más segura que todas las reglas formales y todas las normas explícitas, a garantizar la conformidad de las prácticas y su constancia a través del tiempo" (Bourdieu, 1980) (1)
Habitus de clase" Sistema de disposiciones (parcialmente) común a todos los productos de la misma estructura"Todos aquellos elementos que son comunes a una clase o grupo, es el resultado de condicionamientos estructurales idénticos a que se han sometido lo individuos que constituyen un ente colectivo común.La clase social no es definida solamente por el lugar que ocupan los individuos en las relaciones de producción, sino también lo que Bourdieu denomina " casualidad estructural de una red de factores" , es decir, otros indicadores tales como profesión, ingresos, nivel de instrucción, costumbres, modos de vida, estilos de vida.Las clases sociales se diferencian por estilos de vida distintos y distintivos, que viven de forma diferente los individuos de una clase social u otra.El trabajo pedagógico debe contribuir a la integración de grupos y clases sociales, tratando de conformar un habitus común legitimado por la sociedad.Está pedagogía de la familiarización es tan importante, que cuando se dice que alguien es "bien educado o mal educadoª, significa que posee las maneras y los estilos adecuados para una sociedad, o legitimado por la clase social que tiene el poder.Es preciso tener en cuenta, en el trabajo pedagógico, la distancia existente entre el habitus que se pretende inculcar y el habitus adquirido por herencia familiar.
La educación como violencia simbólicaLa cultura se adquiere por educación familiar y por trabajo pedagógico. El trabajo pedagógico escolar tendrá una productividad diferencial en los educandos según la clase social de origen.Cuando existe una distancia cultural considerable entre el habitus de entrada del alumno (habitus natural ) y los contenidos curriculares que se quieren inculcar, la relación pedagógica, si quiere ser eficaz debe imponerse arbitrariamente, para vencer la resistencia que opone el habitus natural.Está cultura, que es relativa y arbitraria, logra imponerse como cultura legítima y universal.La arbitrariedad cultural para presentarse como universal necesita la fuerza que proporciona la violencia simbólica."Toda acción pedagógica es objetivamente una violencia simbólica en tanto que imposición, por un poder arbitrario, de una arbitrariedad cultural (Bourdieu-Passeron, 1977)Todo poder de violencia simbólica, o sea, todo poder que logra imponer significaciones e imponerlas como legítimas disimulando las relaciones de fuerza en que se funda su propia fuerza, añade su fuerza propia, es decir, propiamente simbólica, a esas relaciones de fuerza (Bourdieu-Passeron,1977) (2)De lo expuesto anteriormente se desprende que la imposición cultural se realiza sutilmente, el dominado no la percibe así, sino como una cultura objetiva que debe esforzarse para lograrla.El trabajo del docente está legitimado para realizarlo de esa forma, el docente transmite los contenidos curriculares impuestos por la clase dominante, como algo normal, disimulando la fuerza de esa imposición. Como consecuencia de esto la acción pedagógica garantiza la interiorización del fracaso escolar del individuo como fracaso estrictamente personal.El sistema educativo, dispone de cierto grado de autonomía, para cumplir con la función última para lo cual fue creado la reproducción social.Es decir, que el sistema educativo cumple no sólo con la función de inculcación de un arbitrario cultural sino también el de reproducción social.Mientras que antes la escuela se analizaba como una institución natural que contribuía a la reproducción de los saberes y como eje de movilidad social, la sociología crítica de la educación, la redefine como un instrumento de reproducción de las relaciones de poder y como reproducción social y cultural.La educación, del alumno de la clase dominada, pasa a ser una deculturación, no se valora ni se tiene en cuenta su bagaje cultural adquirido en su familia y en su clase social, para el alumno de la clase dominante, la educación es una reeducación, porque el trabajo del docente es una continuidad de lo aprendido por la herencia familiar...." el sistema escolar actúa como un algoritmo de clasificación objetivado, distribuye a los individuos que le son propuestos en clase tan homogéneas como sea posible y tan diferentes entre sí como sea posible desde el punto de vista de ciertos criterios determinantes. de este modo, contribuye a reproducir y a legitimar el conjunto de las diferencias que constituyen, a cada momento, la estructura social, contrarrestando la tendencia ala entropía niveladora que implicaría una real independencia estadística de las posiciones en el espacio escolar frente a las posiciones en el espacio social " (3)
Bourdieu y Passeron cierran de este modo el círculo de la reproducción cultural y de su relación con la reproducción social, no dejando espacio para la lucha y el cambio educativo que apunte a la transformación del individuo.
En síntesisNo podemos dejar de reconocer el valor de sus investigaciones educativas y de su teoría, para guiar nuestra práctica docente y tratar de no ejercer la violencia simbólica en ella, por eso es necesario reflexionar diariamente, desde una óptica crítica, sobre nuestro quehacer educativo.Centrar nuestra tarea en el reconocimiento de la diversidad sociocultural de la que provienen nuestros alumnos, trabajar desde esa realidad para acercarlo al conocimiento.El desafío al que se encuentran enfrentadas todas las instituciones educativas es que sólo pueden trabajar sobre la base de lo que cada individuo trae consigo como capital cultural que es parte de su identidad cultural.
BIBLIOGRAFIA
(1) Extraído de La escuela va a examen Anne Van Haecht. Editorial Biblos 1999
(2) Xavier Bonal Sociología de la Educación Editorial Paidós
(3) La escuela va a examen Anne Van Haecht Editorial paidós 1999
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Análisis de la definición de educación que presenta Durkheim(1858-1917)

INTRODUCCIÓN:Emile Durkheim “pensó” la educación en el marco del proyecto de construcción de lo que pretendía se una auténtica ciencia social.Cabe recordar que esa época caracteriza a Francia, por las convulsiones sociales y una profunda crisis, la Tercera República nace por fines de 1875, tras ásperas luchas entre republicanos y monárquicos. La expansión del capitalismo industrial tropieza con la toma de conciencia cada vez más acentuada de las clases obreras que se organizan, bajo la influencia de la tesis socialista y el marxismo.El joven Emile considera que enseñar a un grupo, hacer ver a los hombres lo que podría ser una “buena sociedad”, presupone una reflexión científica sobre lo que es la sociedad. Se planteaba la cuestión capital de las relaciones entre el hombre y el grupo y pensaba que para edificar una sociología científica, era urgente ir más allá de las ideologías políticas y sociales. Se preguntaba ¿hay que dar preferencias al bien de las personas o al de la sociedad? ¿ hay que ser “individualista “como querían los liberales y los economistas o “socialista” en el sentido de Marx ?Entonces Durkheim tratará de demostrar que la integración de una sociedad moderna, deriva de la expansión del capitalismo, está condicionada por una nueva definición del individualismo y del socialismo que sólo la ciencia social pude dar.El pensamiento educativo del autor debe articularse con el modelo de análisis de los hechos sociales que el mismo construyó, que permite pensar la educación, tanto en su naturaleza como en su evolución.Su modelo plantea ante todo la especificidad de los fenómenos sociales, la analogía de una sociedad como un organismo vivo, constituido de órganos (estructura) que desempeñan funciones.
¿Qué función desempeña la educación ?
Cada sociedad, considerada en un momento determinado de su desarrollo, tiene un sistema de educación que impone a los individuos. Se fija un cierto “ideal de hombre”, lo que debe ser desde el punto de vista intelectual, físico y moral. La sociedad no puede existir sino existe entre sus miembros cierto grado de homogeneidad.La educación refuerza está homogeneidad que exige la vida colectiva, gracias a la educación “el ser individual se transforma en ser social”. Está homogeneidad es relativa, no debemos olvidar la división del trabajo que existe en las sociedades modernas, que el propio autor va a fundamentar en el doble aspecto de la educación.Hacia la definición:Establece el autor, no hay ninguna sociedad en la cual el sistema de educación no presente un doble aspecto: este es a la vez único y múltiple. En toda sociedad es necesario una base única de homogeneidad, que debe recibir todo individuo y atendiendo a la propia división del trabajo, debe ser múltiple, porque se puede decir que hay tantas clases de educación en la sociedad como medios distintos. Por ejemplo la educación varía de una casta a otra, hoy en día, dice Durkheim, vemos como la educación varía según las clases sociales, la de la ciudad no es la del campo, la del obrero no es la del burgués.Es evidente que la educación de nuestros hijos no debería depender dedonde se nace o de tales o cuales padres. Pero aunque la conciencia moral de nuestro tiempo hubiese recibido, en este particular, la satisfacción que espera, no por ello la educación se haría más uniforme.También la especialización lleva a que la educación sea múltiple, ya que el niño a partir de cierta edad se debe preparar en vista de la función que será llamado a desempeñar, la educación no puede ser la misma para todos los sujetos a quienes se aplica.Para encontrar una educación absolutamente homogénea e igualitaria dice Durkheim que hay que remontarse hasta nuestras sociedades prehistóricas, en el seno de las cuales no existe ninguna diferenciación; y aún esta clase de sociedades no representan más que un momento lógico en la historia de la humanidad.Toda las educaciones se basan en una base común, no hay pueblo donde no exista un cierto número de ideas, sentimientos y de prácticas que la educación debe inculcar a todos los niños indistintamente, sea cualquiera la categoría social a la que pertenezcan. La educación es una porque supone normas comunes para todos que son generales y necesarias para ser funcional.Durkheim expresa que toda educación, lo mismo la del rico que la del pobre, la que conduce a las carreras liberales como la que prepara para las funciones industriales, tiene por objeto fijarlas en las conciencias.Resulta de este hecho que cada sociedad forma un cierto ideal de hombre, de lo que este debe ser, tanto desde el punto de vista intelectual como físico y moral; que este ideal es, hasta cierto punto, el mismo para todos los ciudadanos; que a partir de cierto punto se diferencia según medios particulares que toda sociedad lleva en su seno. Este ideal a la vez uno y diverso es lo que constituye el polo de la educación. Este tiene, pues, por función suscitar en el niño: primero un cierto número de estados físicos y mentales que la sociedad a la que pertenece considera como no debiendo estar ausentes en ninguno de sus miembros; segundo ciertos estados físicos y mentales que el grupo social particular considera igualmente como debiendo encontrase en cuanto lo forman.Así son la sociedad en su conjunto y cada medio social particular, quienes determinan ese ideal que la educación realiza. La sociedad no puede vivir si entre sus miembros no existe una suficiente homogeneidad: la educación perpetúa y refuerza esta homogeneidad, fijando de antemano en el alma del niño las semejanzas esenciales que exige la vida colectiva. Pero por otra parte, toda cooperación sin una cierta diversidad, sería imposible: la educación asegura la persistencia de esta diversidad necesaria, diversificándose y especializándose ella misma. Entonces el ideal de hombre sería el lugar hacia donde se dirige la educación.Durkheim llega por lo tanto a la definición siguiente:“La educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales, y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial, al que está particularmente destinado”.
En esta definición podemos observar que la educación consiste en una socialización metódica de la generación joven.En cada uno de nosotros puede decirse que existen dos seres, uno está hecho de todos los estados mentales que se refieren únicamente a nosotros mismos y a los sucesos de nuestra vida personal: es lo que podría llamarse el ser individual, y el otro ser es un sistema de ideas y de hábitos que expresan en nosotros, no nuestra personalidad, sino el grupo, o los grupos diferentes, de los cuales formamos parte; tales son las creencias y las prácticas morales, las tradiciones nacionales o profesionales, las opiniones colectivas de todo género , su conjunto forma el ser social. Constituir este ser en cada uno de nosotros, es el fin de la educación.El niño al entrar en la vida, no aporta más que su naturaleza individual. La sociedad se encuentra, pues, a cada nueva generación en presencia de una tabla casi rasa en la cual tendrá que construir un nuevo trabajo. Hace falta que por las vías más rápidas al ser egoísta y asocial que acaba de nacer, agregue ella otro, capaz de llevar una vida moral y social. He aquí cual es la obra de la educación y bien se deja ver toda su importancia. No se limita a desarrollar el organismo individual en el sentido indicado por la naturaleza, a tornar aparentes fuerzas ocultas, que no piden más que revelarse. Ella crea en el hombre un ser nuevo.La virtud creadora que mencione anteriormente es un privilegio especial de la educación humana. Completamente distinta es la que reciben los animales, si podemos aplicar este nombre al entrenamiento progresivo a que se hallan sometidos por parte de sus padres. Puede esta educación apresurar el desarrollo de cierto instintos dormidos en el animal, pero no le inicia en un ávida nueva. Facilita el juego de las funciones naturales, pero no crea nada. Instruido por su madre el hijo sabe volar más pronto o hacer su nido; pero no aprende casi nada que no hubiese podido descubrir por su experiencia personal. La educación en los animales no puede agregar nada esencial a la naturaleza, ya que esta llega para todo, en la vida del grupo como en la del individuo. Por el contrario en el hombre, las aptitudes de toda clase que supone la vida social son demasiado complejas para poder encarnarse, de cualquier modo, en nuestros tejidos y materializarse bajo la forma de predisposiciones orgánicas. Resulta que no pueden transmitirse de una generación a otra por la vía de la herencia. Es mediante la educación como la transmisión se hace.La sociedad menciona Durkheim forma a los individuos según su necesidad, con esto podría parecer que éstos sufrían una insoportable tiranía. Pero en realidad los individuos mismos tienen interés en esa sumisión, porque el nuevo ser que la acción colectiva edifica mediante la educación en cada uno de nosotros, representa lo que hay de mejor en nosotros, de propiamente humano. El hombre en efecto no es hombre más que porque vive en sociedad:“…el ser nuevo que la acción colectiva, a través de la educación, crea de esta suerte en cada uno de nosotros, constituye lo de que puramente humano hay en nuestro interior…” “…el hombre no es hombre más que porque vive en sociedad “ (Durkheim,E,OB.Cit.pág.57)Sobre la Moral :Si existe un hecho históricamente establecido, es que la moral tiene una relación estrecha con la naturaleza de las sociedades, ya que, ella cambia cuando las sociedades cambian. Es la moral una resultante de la vida en común, en sociedad.Cada vez que una generación se extingue menciona el autor no se disipa sino que viene otra a sustituirla, la sabiduría humana se acumula sin cesar, y esta acumulación indefinida es la que eleva al hombre por encima de sí mismo. Esta acumulación no es posible más que en la sociedad y por la sociedad. Pues para que el legado de cada generación pueda conservarse y añadirse a los otros, hace falta que exista una personalidad moral que perdure más allá de las generaciones que pasan, que ligue una a las otras es la sociedad.Durkheim agrega “el individuo, al querer a la sociedad, se quiere a sí mismo. La acción que ésta ejerce sobre él, señaladamente por medio de la educación, no tiene, de ningún modo, como objeto y como efecto, comprimirle, disminuirle, desnaturalizarle; sino por el contrario, engrandecerle y hacer de él un ser verdaderamente humano.Es la educación y las instituciones educativas las encargada de ofrecer lo medios que contribuyen a instaurar los valores que se requieren para el logro de la cohesión social y la integración social.Debe apostarse a una nueva solidariada nasada en el respeto a la persona, a una nueva moral, “una moral individualista”. Este individualismo se transforma en un nuevo punto de conexión en tre los hombres y la cohesión social.En la división del trabajo social, la función de la misma permite la cohesión social, entonces “… debe tener un carácter moral, pues las necesidades de orden, armonía, de solidaridad social, pasan generalmente por ser morales”…El encargado directo de cumplir con está función “Moral” es el maestro, el educador laico, con alto sentido de su misión, ya que e parte de la sociedad en tanto persona moral, intérprete de las ideas morales de un país o sociedad determinada “…la autoridad moral es la cualidad principal del educador”Sobre el papel del EstadoLa educación se concibe como una cosa esencialmente privada y doméstica. Y la tendencia natural es reducir al mínimo posible la intervención del Estado en la materia. Este debería servir de auxiliar y sustituto a las familias.Si la educación tiene antes que nada una función colectiva; si tiene por objeto adaptar el niño al medio social en que está destinado a vivir, es imposible que la sociedad se desinterese de semejante operación. Es a la sociedad a quien corresponde recordar incesantemente al maestro cuáles son las ideas, los sentimientos que hay que imprimir en el niño para ponerle en armonía con el medio en que debe vivir.Desde el momento en que la educación es una función esencialmente social, el Estado no puede desinteresarse de ella. Por el contrario, todo lo que es educación debe estar, hasta cierto punto, sometido a su acción.No pertenece al Estado el crear esa comunidad de ideas y de sentimientos sin la cual no hay sociedad; debe ésta constituirse por si misma, y el Estado sólo puede consagrarla, sostenerla, hacer que sea más consciente en los particulares.Hoy en día existen en la base de nuestra civilización un cierto número de principios como respeto a la razón, a la ciencia, a las ideas y a los sentimientos que están en la base de la moral democrática. La función del Estado es abrir paso a estos principios esenciales, hacer que sean enseñados en las escuelas, velar para que en ninguna parte se consienta que los ignoren los niños, porque en todas partes se hable de ellos con el debido respeto.El Estado es una sociedad organizada, este debe hacerse cargo de la educación en la medida, que este es la sociedad organizada.Durkhein habla de lo innato y lo adquirido en el hombre.Afortunadamente una de las características del hombre es que las predisposiciones innatas son en él muy generales y muy vagas. En efecto, el tipo de la predisposición definida, rígida, invariable, que no deja lugar a la acción de las causas exteriores, es el instinto. Ahora bien se puede preguntar si existe un solo instinto en el hombre, propiamente dicho. Se habla algunas veces del instinto de conservación; pero la expresión es impropia. Porque un instinto es un sistema de movimientos determinados, siempre los mismos, que, una vez remplazados por la sensación, se encadena automáticamente unos a otros, hasta que llegan a su término natural, sin que la reflexión tenga nada que ver con ello; ahora bien, los movimientos que nosotros hacemos, cuando nuestra vida está en peligro, no tienen en modo alguno esa determinación ni esa invariabilidad automática.Lo que el niño recibe de sus padres son facultades muy generales; es algún poder de atención, cierta dosis perseverancia, un juicio sano, imaginación etc. Pero cada una de estas facultades puede servir a toda clase de niñez diferente. Un niño dotado de imaginación bastante viva podrá, según las circunstancias, según los influjos que se hagan sentir alrededor suyo, llegar a ser un pintor o un poeta, o un ingeniero de espíritu inventivo, o un financiero atrevido. Hay pues una separación importante entre las cualidades naturales y la forma especial que éstas deben tomar para ser utilizadas en la vida.Para dar una idea de lo que constituye la acción educativa, un psicólogo Guyau la comparó a la sugestión hipnótica y el símil no deja de tener fundamento.La sugestión hipnótica supone dos condiciones 1º El estado en que se encuentra el sujeto hipnotizado se caracteriza por su pasividad excepcional. El espíritu está reducido a la condición de tabla rasa; se produce en la conciencia una especie de vacío, la voluntad está como paralizada.2º Sin embargo como el vacío nunca es completo, hace falta además que la idea reciba de la misma sugestión una potencia de acción particular. Para ello se necesita que el magnetizador hable en un tono de mando , con autoridad. Cuanto más valla la sugestión contra el temperamento natural del hipnotizado, tanto más indispensable será el tono imperativo.Estas dos condiciones se encuentran realizadas en las relaciones que mantiene el educador con el niño sometido a su acción: 1º el niño se halla naturalmente en un estado de pasividad absolutamente comparable a aquel en que el hipnotizado se encuentra artificialmente colocado. Es muy fácilmente sugestionable ya que su conciencia no contiene todavía más que un pequeño numero de representaciones capaces para luchar contra las que le son sugeridas, su voluntad es todavía rudimentaria. 2º El ascendiente que el maestro tiene naturalmente sobre su discípulo, con motivo de la superioridad de su experiencia y de su cultura, dará naturalmente a su acción la fuerza eficaz que le es necesaria.La educación no puede llegar a grandes resultados cuando procede por golpes bruscos e intermitentes. Pero cuando la educación es paciente y continua, cuando no busca los éxitos inmediatos y aparentes, sino que insiste con lentitud en un sentido bien determinado, sin dejarse desviar por los incidentes exteriores y las circunstancias adventicias, entonces dispone de todos los medios necesarios para impresionar hondamente las almas.Reflexión final:Sobre el papel del educador y sus prácticasNo podemos dejar de reconocer que las sociedades cambian y se diversifican cada día más, pero es necesario que el docente reflexione acerca de sus prácticas.No debemos olvidar que la transformación pedagógica está íntimamente ligada a la transformación social. El maestro debe ser conciente del momento histórico en que debe desarrollar su tarea, debe poseer capacidad de intervenir sobre la estructura social para que cumpla la función social que necesita ese tiempo y buscar su transformación.Debido a ello, vemos que las reformas educativas siempre centran sus esperanzas en la tarea docente y en la función educativa, porque los docentes pasan a ser sujetos claves en las prácticas escolares, cumpliendo el rol de mediadores ente escuela y sociedad .Cumpliendo la educación , en términos durkheimianos, su función socializadora.Hoy en día la escuela, cada vez debe tener más presente su papel integrador y de cohesión social, frente a las fisuras del tejido social y a los procesos de exclusión social.Está situación de vulnerabilidad social cada día llega pronto a las poblaciones más jóvenes, más indefensas, aquellas en las cuales la educación está a tiempo de actuar.Las instituciones educativas tienen, hoy, una responsabilidad esencial, rescatar a esa población excluida social y culturalmente, para cumplir su función integradora y de formación de ese” ser social “necesario para una determinada sociedad.Los aportes durkheimianos deben estar presentes en el ejercicio de nuestra práctica docente para continuar con el ideal de una sociedad integrada, con una cierta escala de valores compartidos por la mayoría de los miembros de la sociedad, atendiendo a las diferencias del medio específico en el cual se desarrolla el niño, respetando las “individualidades” necesarias para el intercambio social y crecimiento del mismo como se individual y social.BIBLIOGRAFIAEmile DURKHEIM (1990) Ediciones península- Barcelona
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